‘Los seres humanos son mentirosos por naturaleza’

¿Se ha preguntado alguna vez cuál es el origen de las mentiras o cuántas de ellas le han dicho sus seres más cercanos?

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Imagen Nota El Tiempo

Por:  María Camila González. Foto:123rf (artículo El Tiempo)


Pues una persona miente en promedio de tres a cuatro veces cada 10 minutos, según ‘El libro de las mentiras’, del especialista estadounidense Hirsh Goldberg. Es decir, en un día normal usted puede escuchar más de 432 mentiras.

Leopoldo Uprimny es administrador de empresas, experto en detectar engaños y el director de Latinoamérica para el Center for Body Language, institución líder en lectura de expresiones corporales. “Descubrí que la comunicación no verbal puede llegar a representar desde las dos terceras partes de lo que tú comunicas hasta casi el 80 por ciento; descubrí también qué son las microexpresiones faciales y por eso me certifiqué para detectar mentiras”, le contó Uprimny a EL TIEMPO.

¿Qué son las microexpresiones faciales?

Es un movimiento involuntario e inconsciente de alguno o muchos músculos del rostro, que son alrededor de 43; movimientos que duran menos de medio segundo y están directamente relacionados con cualquier sentimiento o una emoción oculta.

¿Por qué miente la gente?

El ser humano es mentiroso por naturaleza y por dos razones específicas: la primera está relacionada con un instinto de supervivencia. El reino animal es un ejemplo de engaño: la planta carnívora engaña a su presa para atraparla; las mariposas monarca tienen pintados en sus alas unos ojos que parecen de búho con el fin de asustar a su depredador; el camaleón se camufla; la zarigüeya finge estar muerta. En el ser humano pasa lo mismo. Si sientes algún tipo de riesgo, vas a tratar de sobrevivir, ya sea por conservar tu empleo, por evitar la pérdida de tu carro, tu familia, tu casa o por alguna circunstancia donde tu sobrevivencia se pueda ver afectada. Vas a mentir.

Por otro lado, con el desarrollo cerebral del ser humano, que es diferente al resto de seres vivos, este utiliza un proceso cognitivo para sacar provecho de situaciones, como tener mejor salario, mejor puesto o enamorar a alguien. Todo se hace a través del engaño y de manera consciente y deliberada. Por eso reitero que el ser humano es mentiroso por naturaleza.

¿Qué tan convenientes son las mentiras piadosas?

Hay diferentes tipos de mentiras: las que son por acción o por omisión. Tú me mientes de manera deliberada, sabiendo lo que estás haciendo, a través de una mentira total o parcial, o una mentira piadosa.

Las dos primeras tienen la intención de sacar provecho de una situación, mientras la tercera (la piadosa) no tiene la intención de generar un daño. Por ejemplo, tú te hallas en una dieta, pesas 100 kilos y me preguntas: “¿Estoy flaca?”. Entonces, yo te digo: “¡Sí, claro, estás flaca!”. En ese caso miento para no causar daño, pero puedo generar el efecto contrario: que dejes tu dieta. Si yo, por el otro lado, te digo: “Vas muy bien, te veo muy bien, pero te falta todavía, hay que seguir trabajando”, así digo lo mismo, de una manera diferente, pero sin herirte y diciéndote la verdad.

Otras son las mentiras por omisión. Son las más complejas y graves de todas las que he analizado. En entrevistas de trabajo, por ejemplo, los que omiten información importante también están engañando.

¿Es verdad que los niños no dicen mentiras?

Hay estudios que dicen que cuando los bebés están en el vientre de su mamá, ya empiezan a comunicarse de manera no verbal. A partir del segundo año, cuando el cerebro cognitivo empieza a desarrollarse y el lenguaje también aparece, se desarrolla la capacidad de engaño deliberado. La diferencia es que, aunque estén mintiendo, uno se da cuenta muy fácil: bloquean la boca porque dijeron algo que no es, hacen caras, etcétera.

En conclusión, todo el mundo miente desde que se le desarrollan sus capacidades cognitivas.

¿Los hombres y mujeres mienten por igual?

Hay un estudio del Museo de Ciencia de Londres que demostró que entre una muestra de 3.000 británicos, el hombre inglés miente más que la mujer. Mientras el hombre miente tres veces al día, la mujer miente dos. Aunque haya sido solo en el Reino Unido, el análisis es un referente.

¿Es posible que alguien pueda vivir sin mentiras?

No, por la naturaleza humana, por su cerebro y su capacidad de supervivencia. El que diga que no ha mentido en su vida, sencillamente miente.

En mis talleres de formación les digo a mis alumnos que aunque conozcan las señales no verbales relacionadas con el engaño, es mejor no mentir, porque la mentira tiene un efecto negativo y puede dañar a las personas y a ti mismo. Sin embargo, las personas no pueden alejarse de su naturaleza, que es mentir.

Señales para reconocer que le están mintiendo

Parpadeo: el temor que produce la mentira hace los riñones produzcan neurotransmisores que estimulan el cuerpo, y por eso se parpadea más de lo normal. Mirar a otro lado: evadir la mirada es símbolo de arrepentimiento o de que se dice una mentira.

La garganta: al mentiroso se le suele resecar la garganta; tose y se ve obligado a buscar agua.

Los labios: a aquellos que no dicen la verdad se les resecan los labios y los humedecen con mayor frecuencia.

Más saliva: la resequedad en la garganta es otro síntoma que termina activando las glándulas salivales.

Manipular objetos: una señal de nerviosismo se percibe cuando alguien manipula objetos sin una razón aparente.

MARÍA CAMILA GONZÁLEZ
Escuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPO

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